La caja protege la muñeca y también forma parte de la pieza. Para conservar ambas, lo más importante es controlar la luz, la humedad, la temperatura y la forma de manipularlas.

Evita la luz solar directa
La radiación puede decolorar cartón, tejidos y plásticos. Coloca las muñecas lejos de ventanas o usa una vitrina en una zona sin sol directo. La iluminación LED emite menos calor y es una opción adecuada para exposiciones domésticas.
Mantén un ambiente estable
Evita sótanos húmedos, buhardillas muy calientes y paredes con condensación. Los cambios bruscos favorecen deformaciones, manchas y deterioro de adhesivos. Un espacio doméstico seco, ventilado y con temperatura estable suele ser la mejor elección.
No apiles demasiado peso
Las cajas pueden vencerse aunque parezcan resistentes. Guárdalas verticales cuando su diseño lo permita y deja suficiente holgura para retirarlas sin rozar las esquinas.
Limpieza suave y periódica
Retira el polvo con una brocha muy suave o un paño de microfibra seco. No apliques limpiadores sobre el cartón ni rocíes productos cerca de la pieza. Revisa periódicamente la parte trasera y la base, que suelen quedar ocultas.
Protecciones exteriores
Una funda transparente de material estable puede reducir polvo y roces. Asegúrate de que no comprima la caja y de que la pieza esté completamente seca antes de cubrirla.
Antes de comprar
Valora esquinas, ventana, precintos, olores y señales de humedad. En piezas antiguas, las fotografías reales son esenciales. Puedes visitar nuestras selecciones de Barbie de colección y Monster High.